
La deuda de la ciencia con las mujeres: el desafío de producir conocimiento más equitativo
En el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, expertas analizan por qué no alcanza con sumar más mujeres: el desafío es cambiar cómo se produce el conocimiento.
11 de febrero de 2026 • 11:23

Mujeres en la ciencia: las deudas pendientes. - Créditos: Getty
Cada 11 de febrero se conmemora el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, una fecha que invita no solo a visibilizar vocaciones y trayectorias históricamente relegadas, sino también a revisar cómo se produce el conocimiento científico. Porque el desafío no pasa solo por sumar más mujeres a los equipos, sino por transformar los enfoques, las preguntas y los criterios con los que se investiga.
Hoy, además de las brechas en cargos jerárquicos, salarios y condiciones laborales, persisten desigualdades vinculadas a qué temas se estudian, desde qué perspectivas y con qué supuestos. “Es necesario ampliar la mirada y revisar qué experiencias quedan representadas en la producción científica”, señala Vilda Discacciati, coordinadora del Centro de Investigación en Ciencias Sociales y Salud de la Universidad Hospital Italiano.
Cuando la ciencia no hace las preguntas correctas
Un ejemplo reciente dejó en evidencia estas limitaciones. “Tras la vacunación contra el COVID-19, muchas personas menstruantes reportaron cambios en su ciclo, un fenómeno sobre el cual la ciencia no tenía respuestas claras debido a la falta de investigaciones previas que contemplaran esta variable”, explica Discacciati. La omisión no fue casual: durante años, los cuerpos gestantes quedaron fuera del foco de muchas líneas de investigación.
La falta de perspectiva de género tiene consecuencias concretas. Enfermedades que afectan mayoritariamente a mujeres continúan poco estudiadas; la infertilidad masculina fue históricamente sub investigada; la anticoncepción se desarrolló casi exclusivamente sobre cuerpos gestantes; y las tareas de cuidado siguen escasamente contempladas en las políticas de salud.
Más mujeres, sí. Pero también otros enfoques
Discacciati, que también es médica especialista en Medicina Familiar en el Hospital Italiano, lo resume así: “Aumentar la participación de mujeres en la ciencia es necesario, pero insuficiente si no se revisan los enfoques de investigación. La perspectiva de género no depende del sexo de quien investiga, sino de la capacidad de cuestionar supuestos y ampliar variables. El sesgo es estructural y puede reproducirse incluso en equipos diversos”.
En este sentido, el debate también interpela a los modelos de éxito que se promueven y a las disciplinas que se jerarquizan. No es casual que las ciencias sociales y las humanidades —claves para analizar impactos, contextos y dimensiones éticas— hayan sido históricamente consideradas secundarias frente a áreas asociadas a la productividad.
El “efecto Matilda” y la brecha en STEM
A estas desigualdades se suma la brecha salarial. En áreas STEM, las mujeres perciben ingresos significativamente menores que sus pares varones y enfrentan menor visibilidad y reconocimiento, un fenómeno conocido como “efecto Matilda”. Estas condiciones no solo afectan trayectorias individuales: también condicionan qué ciencia se puede hacer y quiénes pueden sostenerla en el tiempo.
Instituciones que pueden cambiar el rumbo
Frente a este escenario, se destaca el rol de las instituciones científicas, las universidades y el Estado en la implementación de políticas activas de equidad, financiamiento y participación en los espacios de decisión. En la Universidad Hospital Italiano se trabaja activamente en cuestiones de género tanto en investigación como desde Extensión Universitaria y el Observatorio Social Universitario.
Promover la participación de niñas y jóvenes en la ciencia implica habilitar preguntas, legitimar la curiosidad y construir entornos más colaborativos. Porque, como concluyen desde la institución: “Incorporar la diversidad de cuerpos, experiencias y miradas no es una concesión, sino una condición necesaria para una ciencia más rigurosa, inclusiva y socialmente relevante”.
El impulso del sector privado: visibilizar el talento femenino
En este contexto, también es clave el rol de las empresas y las alianzas público-privadas. En el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, L’Oréal Groupe reafirma su compromiso con la igualdad de oportunidades en el ámbito científico. Aunque hubo avances, las brechas persisten: hoy, las mujeres representan apenas el 31,7% de las personas dedicadas a la investigación y menos del 4% de los Premios Nobel científicos fueron otorgados a mujeres.
Desde hace más de dos décadas, el programa L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia” reconoce y acompaña a investigadoras destacadas en todo el mundo. A nivel internacional, ya fueron distinguidas más de 4.700 científicas, y en Argentina el premio nacional lleva 20 años visibilizando el trabajo de investigadoras del CONICET y universidades públicas.
En la edición 2025, la física María Teresa Dova fue reconocida como ganadora internacional por América Latina y el Caribe, posicionando a la Argentina como el país con más científicas premiadas en la región. “Incorporar más miradas a la ciencia no es solo una cuestión de justicia: es una condición para imaginar un futuro con más preguntas, más respuestas y más oportunidades para todas”, coinciden desde la iniciativa.
En esta nota:
SEGUIR LEYENDO


Te mostramos Apps con las que podés contribuir al conocimiento y cuidar el ambiente
por Tais Gadea Lara

Por su aporte a la ciencia. Una joven investigadora, premiada por Bunge y Born
por Verónica Dema

Avance científico. Reportaron el cuarto paciente que se curó de VIH









