
¿Tomás anticonceptivos y te afecta el deseo sexual? Cuando la pastilla ordena tu ciclo, pero apaga las ganas
La pastilla puede regular el ciclo y mejorar la piel, pero en algunas mujeres también impacta en la libido. Qué dicen las especialistas sobre la relación entre anticonceptivos hormonales y deseo sexual.
7 de febrero de 2026

Anticonceptivos: ¿impacta en el deseo sexual? - Créditos: Getty
Funciona todo. El ciclo está regular, el sangrado es menor, la piel mejora. Y, sin embargo, algo no: en algunas personas, las ganas desaparecen. No es estrés, no es la pareja, no es falta de amor. En algunas mujeres, el deseo sexual cambia —y mucho— después de empezar a tomar anticonceptivos orales. Y no, no es “todo psicológico”.
“El deseo sexual hipoactivo asociado al uso de anticonceptivos orales existe, aunque es poco frecuente”, explica la Dra. Silvia Ciarmatori, médica ginecóloga y jefa de Planificación Familiar del Servicio de Ginecología del Hospital Italiano. “Lo vemos sobre todo en mujeres que antes disfrutaban de su sexualidad y, tras iniciar la pastilla, pierden el interés casi por completo”.
Qué pasa en el cuerpo
Según la especialista, el motivo principal es hormonal. “Los anticonceptivos orales combinados pueden reducir los niveles de andrógenos libres, que son hormonas clave para el deseo sexual femenino”, señala Ciarmatori.
El mecanismo es claro: el estrógeno sintético aumenta a nivel hepático una proteína que “atrapa” estas hormonas, y algunos gestágenos además tienen un efecto antiandrogénico. El resultado: hay menos andrógenos disponibles y, en algunas mujeres, eso se traduce en una baja marcada de la libido.
Ese mismo efecto, que para muchas es positivo —menos acné, menos vello, menos grasitud—, en otras puede jugar en contra del deseo. “No existe un valor universal de andrógenos ‘ideal’ para la libido femenina. Cada cuerpo responde distinto”, aclara la médica.
No todo es hormonal, pero a veces sí
La sexualidad no depende solo de las hormonas. Influyen la historia personal, la relación de pareja, el cansancio, el estrés y las experiencias previas. Por eso, cuando aparece una baja del deseo, siempre hay que mirar el contexto completo.
Sin embargo, Ciarmatori es clara: “Cuando una mujer tenía una vida sexual satisfactoria y nota un cambio abrupto justo al empezar los anticonceptivos, es muy probable que el origen esté ahí”.
Otro factor que importa: el dolor
Hay un punto clave que muchas veces se pasa por alto. “En algunas mujeres, los anticonceptivos pueden afectar el trofismo vulvovaginal y generar sequedad o dolor durante las relaciones. Cuando hay dolor, el deseo se bloquea”, explica. Por eso, evaluar la lubricación y el bienestar vaginal también es fundamental.
¿Qué se puede hacer?
La buena noticia es que hay alternativas. Cambiar el método puede marcar la diferencia:
- Optar por anticonceptivos con gestágenos de perfil más androgénico, como los que contienen levonorgestrel.
- Usar pastillas con estrógeno natural (17-beta estradiol), que impactan menos a nivel hepático.
- Elegir métodos sin estrógenos.
- Considerar anticoncepción intrauterina: tanto el DIU de cobre como el sistema intrauterino con levonorgestrel, que no genera niveles hormonales significativos en sangre.
“El diagnóstico es clínico y siempre tiene que ser personalizado”, subraya Ciarmatori. “No se trata de resignar el placer por regular el ciclo”.
Escuchar al cuerpo
Tomar anticonceptivos no debería implicar dejar de disfrutar de la sexualidad. Si algo cambió, no es exageración ni falta de ganas “porque sí”. Es información que el cuerpo está dando —y merece ser escuchada.
Porque cuidar la salud también es cuidar el deseo.
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